18 oct 2013

El jargo


Hablar del jargo (Foto 1), en la pesca de mar, es como hablar de la trucha en el río, o la perdiz en la caza, es la pieza mas popular, y a la vez es de las mas luchadoras en recorridos cortos.
 
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Es un pez muy extendido por todo el litoral, habiendo muchas variantes (Diplodus sargus sargus, Sargus cervinus, Sargus trifasciatus, Johinius trifasciatus, Diplodus trifasciatus, Charax cervinus, etc. etc.) no voy a entrar en nombres complicados ni en familias de peces, solo nombrare como curiosidad la variante llamada "sargo imperial" conocido comúnmente en Cantabria con el nombre de "vedao"(Foto 2). Aunque el hábitat preferido del jargo, son las zonas de roca y acantilados, como ya he dicho, es una especie tan extendida, que puede encontrarse casi en cualquier sitio (puertos, arenales, marismas, etc.).

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El tamaño máximo de este pez por lo que he encontrado en internet, preguntado a conocidos, y en mi experiencia personal que he llegado a pescar ejemplares de 2,5kg. en los cuales ya se apreciaba en su dentadura signos de vejez, por falta de dientes o estar estos muy estropeados, lo que me hace pensar que raramente supere los 3 o 4Kg. (Foto 3)

 
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He encontrado esta foto en Internet, tengo dudas que pueda ser un montaje, pero si damos por real esta foto, creo que nunca había visto un jargo tan grande, así a ojo este ejemplar supera ampliamente los 3 Kg. apuesto a que este jargo es el abuelo de esta especie.

    Cebos

Los cebos para su pesca son también tan variados como los sitios donde vive, podríamos decir que cualquier cebo orgánico utilizado en la pesca de mar, es valido para pescar jargos (gusanas (Foto 4), cangrejos, mulatas (Foto 5), navajas, mejillones, lapas (Foto 6), gambas, etc.)

                                                   
                                               4                                      5                                6

El uso de uno u otro cebo dependerá de la zona escogida para pescar, si nuestra intención es solo pescar jargos, debemos buscarlos en sitios serán rocosos, y escoger días en los que la mar este movida, revuelta, turbia y con espuma (Foto 7), lo suficiente para que el pez no sienta desconfianza de ver movimientos en el exterior, pues es muy desconfiado y huye con mucha facilidad.

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En estos sitios los cebos adecuados son los de la zona, (mejillones, quisquillas, lapas y mulatas) aunque no hará ascos a cualquier otro cebo.

Los jargos aunque son abundantes (o debería decir eran abundantes), están muy diseminados a lo largo de la costa, y para su pesca es esencial intentar atraerlos a nuestra zona de pesca, para lo cual utilizaremos lo que se denomina “macizo”.

    Macizos:

El mejor cebo y macizo es la esquila (quisquilla)(Foto 8), hace años no era difícil llenar un cesto con dos o tres dedos de profundidad de esquila (Foto 9), que se mezclaba con viruta de madera para que no se aplastasen y con un trapo húmedo encima se las mantenía mas tiempo vivas, esta esquila, para macizar, se cogía en pequeños puñados se la apretaba lo justo para no matarlas pero si atontarlas para que al echarlas al agua no se escondiesen e hiciesen el trabajo de atraer a los jargos (y a cualquier tipo de pez, digamos que es un cebo universal en el mar), luego de cebar un buen rato el sitio de pesca se “encarnaba” el anzuelo en la disposición (Foto 10), como decían los pescadores simulando dos esquilas en pleno acto (desconozco en que posición lo hacen las esquilas).

 
                                                       8                                                9                                        10

El macizo mas usado y con buenos resultados, es el denominado “salado” (Foto11) (restos de anchoas en salazón, cabezas tripas y espinas), que antes se conseguía con facilidad y a poco precio en grandes cantidades, en las fabricas de anchoa.

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 Este salado, debe triturarse, es muy seco y espeso, por lo que hay que mezclarlo con pan humedecido, para conseguir una masa semifluida, que iremos echando al mar con una cuchara grande, con este macizo, se puede utilizar cualquier tipo de cebo, aunque siempre serán mas eficaces los similares a los existentes en la zona de pesca.
También podemos preparar macizo "in situ" si estamos pescando con marea baja podemos coger de lo que haya en la zona, mejillones, erizos, cualquier cosa que machacada podamos echar al agua para atraer con su olor a los jargos.

Sea cual sea el macizo a usar, es importante fijarse en donde se echa, pues las corrientes pueden alejarlo, mi consejo es si hay mucho movimiento de agua, echarlo encima de las rocas cercanas (salvo la esquila que hay que echarla directamente sobre el agua) y que las olas vayan esparciéndolo, también es aconsejable mezclarlo con arena, para que no flote y baje al fondo mas rápido, evitando así que se lo lleve la corriente de nuestra zona de pesca, y  olor vaya trabajando despacio y prolongadamente.

    Métodos de pesca:

Un método de pesca del jargo que da muy buenos resultados, aunque es necesario conocer muy bien el lugar de pesca, es con una caña larga, un plomo pequeño, sin tuta, e ir bajando el cebo por las grietas y los bordes del acantilado (para este método el mejillón la mulata y la lapa son los mejores), nunca se debe uno asomar al lugar donde se baja el cebo, ni hacerlo de forma brusca, pues el jargo que esta pegado a la roca o en las grietas, esta muy alerta, y cualquier pequeño detalle le hará ponerse en fuga.

Con los macizos antes descritos, o cualquier otro macizo, el método común de pesca es con “tuta” (Foto 12), dejando desde la ultima bola de plomo hasta el cebo una longitud amplia,

 
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mínimo de 1 metro, para que el cebo se mueva a ser posible tocando fondo de una forma natural.

En la pesca a fondo lanzando lejos el cebo, el macizo no hace demasiado efecto. El cebo a usar puede ser cualquiera, lo único que hay que tener es paciencia y haber escogido bien el lugar.





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